
Hola a tod@s:
Aquí sigo tuneando mi blog...que pena se me ha ido la inspiración. Estos días he tenido distracciones en el trabajo que no me han dejado CREAR a gusto como me gusta y como sabéis sé hacer, contando hasta culaquier chorrada de mi vida cotidiana.
Hoy sábado raro festivo pero no festivo, día de amontonarse en el cementerio.
Mi querido hermano, yo me acuerdo de tí todos los días, no me hace falta ir allí para recordarte. Pero me gusta encontrarme allí con quien tambien te recuerda y terminar de pasar el día en familia. Quiero llevarte algún objeto aparte de esos claveles que tan bien han compuesto en la floristería. Cuando tengo la ocasión y la fuerza de hacerlo dejo algo en la vitrina. Dejamos chupetes o peluches de esos sobrinos que no conociste. Trofeos o placas conmemorativas, alguna rosa seca.
Qué te llevo? Ya sé: tengo una caracola auténtica de mar, traida de Galicia. De allí es mi suegra, será el modo de llevarte parte de mi nueva familia, parte de mí, que será parte tuya.
Aquí dejo esta entrada melancólica que a la vez (aunque suené contradictorio) es de ayuda para mí.
Hay veces que las penas contadas a extraños, salen mejor que hacerlo con alguien que tambien va a sufrir lo que le dices...
Besos:
Helan de Troya