Estas dos semanas he tenido la visita de mis suegros en casa. Como son de fuera, se han quedado a dormir en casa. El tener visita, conlleva a tener que ser un buen anfitrión. Pero que sean “los suegros”, es una gran responsabilidad. O te crucifican o quieren volver y la próxima vez más tiempo…
La rutina diaria de cada uno, esa que tanto detestamos todos, llega un momento que la hechas mogollón de menos. Al salir del curro, necesito desconectar antes de meterme en casa, he ir a dar un paseo. Con familia en casa, vayas donde vayas, tienes que ir con ellos. así que renuncias a eso. Una organiza salidas con ellos para que no se sientan mal o solos en sus vacaciones. Pero como no son muy de salir, no sabes si les estás haciendo un favor o te están perdonando la vida!
Quiero volver a mi rutina de andar descalza por casa sintiéndome la reina del hogar, con mis pantalones viejos como pijama, las tetas colgando y los pelos enmarañados en un moño feo.
Esta semana ha sido la mas a-sexual de mi vida!!! No ha habido apretones, ni encontronazos en las esquinas…con suerte el beso de buenas noches te encendía el pilotito rojo del standby, pero poco más…
Buen viaje y hasta la próxima
Helena de Troya